
VIGÉSIMO SEGUNDO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
«LA LÓGICA DE DIOS Y LA DE LOS HOMBRES»
La lógica del hombre se personifica en la figura de Jeremías y Pedro; la lógica de Dios, en Jesús.
El profeta Jeremías se lamenta a Dios de los resultados de su misión (Primera lectura).
Pedro rehúsa aceptar a un Jesús crucificado (Evangelio).
La lógica de Dios es completamente diversa a la del hombre: «No os ajustéis a este mundo», sino discernir la voluntad de Dios» (Segunda lectura).


